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miércoles, 17 de agosto de 2016

Escuadrón suicida

El ¿blockbuster? del verano. Ojalá Mascotas consiga superarlo en ingresos.




Amanda Waller plantea una posibilidad al Gobierno, ante la frágil situación del país ante un hipotético ataque de los metahumanos. ¿Y si para combatir a esos enemigos se recurriera a los que son capaces de causar un mayor daño, los peores villanos del país? Con esta idea, se gesta el Escuadrón Suicida, un grupo de ocho criminales cuya única posibilidad para seguir con vida es atenerse a las órdenes de Waller en un misión que parece... suicida.

DC Comics se estrelló con Batman v. Superman, y así lo dije en la entrada que le dediqué a la película. Un destrozo absoluto, que luego parece ser que se redimió parcialmente gracias a la versión extendida sin cortes (lo cual apoya mi teoría de la "edición de mierda" que hicieron con ella). Entonces, la esperanza se centró en Escuadrón Suicida, la película gamberra y divertida que DC ofrecía para el verano de 2016, en un tono completamente distinto al de sus fallidos proyectos de Batman o Superman. Cuando la estrenaron las críticas, sin embargo, no fueron nada positivas. Rotten tomatoes le da - a día de hoy - una aprobación del 27% (hay una petición en Change.org para que cierren la página...) y es difícil encontrar una crítica profesional favorable a la película de David Ayer. Aun así, fui valiente y me atreví a pagar una entrada de cine por lealtad a DC. He aquí mis consejos:

1º: NO ver Suicide Squad.
2º: En el hipotético caso de que tus instintos masoquistas prevalezcan sobre tu raciocinio, ve a verla en VOSE (me han comentado que el doblaje es lamentable, y tampoco hay diálogos memorables que te puedas perder si eres incapaz de seguir los subtítulos).
3º: Si además de verla, lo haces con doblaje, te recomiendo que de vuelta a casa compres un cilicio para completar tu rutina de penitencia.


Ahora, en serio, ¿por qué he salido espantada del cine? Son múltiples las razones e intentaré acordarme de todas ellas (han pasado ocho días en los que mi mente ha podido borrar partes del evento traumático para protegerme).

La primera, y más obvia, es que uno no puede estar en misa y repicando. O, traducido al idioma de la película, no puedes ser una película oscura y profunda al mismo tiempo que desvergonzada y humorística. En el supuesto caso de que la intención fuera mezclar ambos tonos, es bastante difícil lograr un equilibrio óptimo. Más aún con los guionistas y directores que DC está consiguiendo en la tómbola de una feria de pueblo.

Sin hacer spoilers, diré que la obsesión de DC por distanciarse del estilo de Marvel (más relajado, más centrado en la acción y la diversión) les ha llevado a desaprovechar una bala en su cargador. Escuadrón Suicida era una película para desconectar, entretener, sorprender. No era el momento de darle profundidad a unos personajes que no la merecen o necesitan, ni tampoco el momento de volver a usar un filtro negro como la pez en una película que se había anunciado casi con neones. La estética que se espera al ver el póster o el tráiler de E.S. es muy diferente de la que uno se encuentra una vez sentado frente a la pantalla.

Y esos tatuajes...???

Porque no hay nada más ridículo que querer hacer profundos y sensibles a un grupo de villanos en una película en la que no hay héroe. Vuelvo a repetirlo: villanos. Villanos. Villanos. Malos, malotes, cafres, caca. Son criminales, como bien se explica al principio de la película. Y aunque todos estamos deseando ver a Will Smith hacer de... Will Smith, el producto que se había vendido era, a grandes rasgos, una "locura padre" con ocho delincuentes trabajando para el Gobierno muy a su pesar. Llamadme loca, pero de un villano yo espero que me demuestre lo malo que es, no su lado más humano y generoso. ¿No me los habían presentado como los MÁS peligrosos del planeta?

Esa es otra. La peligrosísima chica del bate (Harley Quinn). Con una historia expresada a base de flashbacks completamente innecesarios, con unos planos repugnantemente machistas y con una actriz que, pese a hacerlo bien, tenía un diálogo de pena. Leí en algún sitio que parecía una Phoebe de Friends desubicada, y no puedo estar más de acuerdo. Supuestamente debía hacer gracia, pero las situaciones y las frases eran tan forzadas que me sentía mal cada vez que hablaba. Pero la guinda del pastel es el Joker de Jared Leto. Me duele bastante porque me gusta mucho ese actor, pero su Joker es una caricatura penosa que sólo se dedica a respirar fuerte como un gato obeso. Ha sido un gancho de marketing, pues su presencia en la historia era prescindible al cien por cien. Dejaré caer también mi cabreo al ver que la relación entre Harley Quinn y el Joker que muestra la película se la han sacado de la manga.

Luego tenemos la música. Eminem y Queen podrían ponerse a llorar, como casi hice yo al salir del cine. Qué horror, qué desastre. Cómo puedes hacer una selección de canciones tan buena y luego usarla de manera tan lamentable. No me lo explico. Quizás lo hacen queriendo, sabiendo que estoy en mi casa con una arteria a punto de explotarme en la cabeza. Y los filtros. Con ese montaje. Señores, el objetivo es que yo pueda ver la película, no que tenga que averiguarla. Para ver sombras chinas ya está el circo. Nefasto trabajo de edición, con esos flashbacks, esa eterna oscuridad (en una película que destilaba color en su promo), esos cortes de planos, esos combates tan caóticos... No se salva nada.
Hacer de loca o sobreactuar... ¿dónde queda el límite?

Las inconsistencias del guión (no las pondré para no hacer spoiler, pero son apabullantes) podrían haberse resuelto con un buen grupo de personajes. Harley Quinn está al borde del aprobado, Joker completamente suspenso, Deadshot es quizás lo mejor (decir que Will Smith es lo mejor de una película es bastante elocuente de por sí), y el resto... como si no existiera (ni siquiera Encantadora, el enemigo a batir). Hay un gran desequilibrio en el peso que tiene cada uno de los villanos, además de una historia incongruente que no puede soportar el peso de todos esos errores. Son ocho criminales que pretenden ejercer el papel de mártires o héroes, cuando no debería ser así. Ya no como debate filosófico sobre la capacidad de reformarse a uno mismo, sino porque al final de la película siguen siendo villanos y toda la parafernalia sensiblera/oscura "pseudo-Nolan"no termina de cuajar.

Ya tuvimos suficiente con Superman. Luego llegó el nuevo Batman. Y, cuando tenían la oportunidad de demostrar que podían hacer las cosas bien, van y nos ofrecen más de lo mismo (pero peor). Hasta aquí hemos llegado. DC debe replantearse seriamente qué tónica quiere seguir, e ir a por todas de una vez. Quieren complacer a todos pero sin satisfacer a nadie. Escuadrón Suicida prometía ser, como dije, un proyecto gamberro y descarado; se ha quedado en un desastre sin pies ni cabeza en el que han querido engancharnos con un Joker que ha resultado bastante escatológico (una mierda, dicho claramente) y un proyecto con villanos que probablemente tirarán a la basura porque no les ha quedado nada que aprovechar. Ni una sola risa durante toda una película que pretendía hacernos reír. Estaba espantada. Batman vs. Superman fue decepcionante, aunque admisible, pero Escuadrón Suicida ha superado el límite de lo bajo que puede caer una superproducción.

En resumen, La Liga de la Justicia es su última (¡¡¡ultimísima!!!) oportunidad.


  • NOTA: 5/10
  • Ficha en FA.
  • Ficha en IMDb.


sábado, 26 de marzo de 2016

Batman v. Superman: El amanecer de la justicia




Con un 2016 a reventar de superhéroes (Deadpool, Suicide Squad, Batman v. Superman, Civil War, Doctor Strange, X-Men Apocalipsis...), ésta era la primera bala del cargador de DC Comics, quien ha dejado claro que no se va a quedar atrás en comparación con Marvel. Aun así, para ser el gancho que atraiga al público para una futura Liga de la Justicia (la versión DC de Los Vengadores), Batman v. Superman es tristemente decepcionante. Y con este párrafo tan poco alentador, regreso al blog después de semanas de inactividad absoluta.


No puedo decir que no me haya gustado, pero sí esperaba mucho más después de ver cómo Man of steel (la previa de Superman) no alcanzaba mis expectativas. Supuse que era por ser la primera de una nueva etapa en DC Comics, un borrón y cuenta nueva tras la trilogía de Batman de Nolan para crear este Universo DC, y que con las prisas no habían conseguido cuajar una buena película. Pero Batman v. Superman ha sido otro poco de lo mismo, y ya no sé si la culpa es de Snyder, de los guionistas o de Superman.

Digo Superman porque creo que es en ese personaje donde radica el problema. Eisenberg hace un gran papel como Lex Luthor, bastante creíble aunque con un personaje muy mal utilizado por el guión, pues su protagonismo es tan intermitente que se pierde su magia. Ben Affleck, contra todo pronóstico (siento decir que no del mío, yo confiaba bastante en él), se calza el traje de Bruce Wayne como si fuera un guante usado por él desde hace mucho tiempo. Su Batman no es tan prodigioso - y eso que me encantó la lucha que protagonizó a solas al final de la película -, pero de nuevo creo que es por culpa del guión y no de los intérpretes.

En resumen, un co-protagonista y un villano estupendos... ¿Qué falla? Superman. Me gusta Cavill para el papel del alienígena todopoderoso, pero tanto en ésta como en la anterior película convierten su historia en algo cursi y ñoño, un tono que no queda nada bien con un largometraje basado en cómics de este estilo y que no logrará atraer tanto público. Los de Marvel optaron por el humor y la acción, mientras que los de DC prefieren un tono más serio y oscuro para distinguirse de su principal competencia. Hasta ahí me parece una idea maravillosa, pero llevar a la práctica lo que está sobre papel no resulta tan sencillo. Este Superman no es un personaje profundo, sino un adolescente enamorado de una Lois Lane que No. Me. Gusta. Ni. Un. Pelo.


Otro de los grandes inconvenientes de esta película es su incapacidad para la continuidad, sus saltos de guión incomprensibles e innecesarios (¿de verdad necesitábamos todos esos sueños?). Al comenzar la película y ver que del "pasado" de ambos personajes sólo íbamos a presenciar la muerte de los padres de Batman y el ataque de los kryptonianos a la Tierra, casi lloré de alegría. No es necesario situar en contexto a los espectadores con una hora de película (ejem, Man of steel) porque puedes terminar robándole protagonismo y tiempo al argumento principal. Sin embargo, mi alivio por ver que todo se resumía en dos escenas de pocos minutos se evaporó igual de rápido. Porque durante hora y media de película me iba a limitar a ver exactamente lo mismo: escenas de diez minutos que saltaban a otras escenas de diez minutos y así hasta el infinito. Caótico, inútil, exasperante.

¿Resultado? Que en una película titulada Batman v. Superman vi de todo menos una lucha entre Batman y Superman. Creo que le dedicaron dos minutos (SPOILER: y se resolvió con un jodido "mi madre se llama igual que la tuya y por eso no te voy a matar"). Seguro que Snyder y compañía creyeron que cuanto más ofrecieran al espectador, mejor. Se equivocan. Dos horas y media de filme para no conseguir absolutamente nada. Muchas escenas sucediéndose interminablemente sin relación aparente y con saltos demasiado bruscos como para poder adentrarte en la película. Vuelvo a señalar al guión como culpable.

Hay otras cosas que no me han gustado, como el traje de Batman, la escasez de acción, Lois Lane en general, la cantidad de cosas que han revelado en una película,  la poca profundidad que le han dado al enfrentamiento entre los dos superhéroes - y la poca profundidad a los superhéroes en sí -, lo desaprovechado que está el villano y la excesiva oscuridad de algunas secuencias. Y los diálogos, que son un truño. Pero tampoco me voy a explayar (más), porque va a dar la impresión de que los de Marvel me pagan un sueldo.


Algo que sí rescataría de la película es la fotografía. Soy fan de Snyder (pese a lo decepcionante que ha sido verlo al mando de esta nueva generación de DC), y sus películas siempre tienen escenas a guardar para la posteridad. A los más adeptos de la versión en papel les encantarán esas tomas en las que el director parece haber calcado viñetas de los cómics (a destacar el inicio, con la muerte de los Wayne). Y, por supuesto, no puedo olvidar lo mejor - sí, MEJOR - de esas dos horas y media: la banda sonora original de Hans Zimmer. DC debería encadenarlo en algún sótano y no dejar escapar a este compositor que tan bien ha sabido congeniar con Batman, Superman, y todas las películas serias de superhéroes que puedan estar por venir (no por algo es el predilecto de Nolan, redescubridor de la oscuridad en la pantalla).

En definitiva, creo que esto es como el pez resbaladizo que no puedes mantener entre tus dedos. Zack Snyder ha querido aunar todo en una película a la que le sobraban escenas, minutos e historias (el pasado de ambos protagonistas, la presentación del villano, los sueños, los encuentros, el inicio del conflicto, la lucha entre ambos, la presentación de otros personajes futuros, la conciliación y la unión frente al villano...). Es una lástima desaprovechar una lucha tan interesante como la de Batman y Superman, dos personajes que podrían dar mucho de sí en un futuro y que han sido descartados con una facilidad pasmosa. Esto huele a la desesperación de DC Comics por ponerse a la altura de Marvel y traer ya mismo La Liga de la Justicia (Batman, Superman, Flash, Wonderwoman, Cyborg y Aquaman). Pinta muy bien, pero ojalá lo hubieran hecho con más mimo y respeto por los personajes. Las ansias de desvelar lo que se aproxima para el 2017 le han quitado toda la fuerza a los que podría haber sido una superproducción.

Más le vale a DC Comics que Suicide Squad sea un pelotazo, porque con el camino marcado por Man of Steel y Batman v. Superman no creo que lleguen muy lejos en esta competencia. Películas más redondas, con personajes más profundos, ahondando en las historias y sin querer abarcar mucho, calidad por encima de cantidad; ésas son las claves más sencillas para lograr crear un universo que compita con Marvel, diferenciándose por su tónica más seria y solemne. Para ello deben demostrar que, efectivamente, sus superhéroes son serios y que sus películas pueden ser algo más que largometrajes de acción. Porque hasta ahora sólo se salva Hans Zimmer.



  • Ficha en FA.
  • Ficha en IMDb.
  • NOTA: 7