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martes, 4 de abril de 2017

El bar



Unos desconocidos verán sus caminos entrelazados en un bar cuando uno de los clientes del mismo es abatido con un tiro en la cabeza al salir del local. Sin saber por qué ha ocurrido, y viendo que toda la zona ha quedado completamente desierta, deciden permanecer dentro del bar hasta que alguno dé con la solución para salir de allí. Mientras tanto, empezarán a surgir teorías sobre lo sucedido...


Álex de la Iglesia es un director que siempre consigue gustarme. No he visto todas sus películas, pero quizás sí las más representativas de su obra: El día de la Bestia, La comunidad, Balada triste de trompeta... Es una opinión muy personal, pero creo que es uno de los directores más incomprendidos del cine español. Sus intentos por traer a las salas la ciencia ficción, la magia y el gore en formatos más fáciles de consumir como la comedia, el drama o el thriller nunca han causado toda la sensación de debieran. 

El bar es uno de esos intentos. Un thriller que más que suspense tiene comedia, y que puede incluso llegar a rozar la ciencia ficción. Surrealista en ocasiones, dramáticamente realista en otras. Una de las personas con las que fui al cine a verla dijo: "es una tragicomedia griega". Y es cierto, hasta el punto en que te encuentras riendo en situaciones que deberían angustiarte, y todo ello gracias a un Álex de la Iglesia que juega a entretener al espectador con un despliegue de su imaginería.



Pero no todo es gracias al director. Hay un elenco protagonista muy bueno. Desde la clásica Terele Pávez - fetiche en las películas de Álex - hasta un irreconocible Jaime Ordóñez. Sí, el calvo que hablaba muy rápido de Aquí no hay quien viva es un fichaje de esta película. Y, curiosamente, el mejor del grupo. Se sale haciendo de indigente borracho, sin caer en la caricaturización y consiguiendo robar completamente la escena a grandes como Carmen Machi o Joaquín Climent. Los acompañan una correcta Blanca Suárez, un aburrido Mario Casas y un Secun de la Rosa que no logro separar del papel de Toni en Aída.

Como digo, Jaime Ordóñez roba protagonismo y su personaje es el responsable de las escenas más hilarantes pero al mismo tiempo las más sobrecogedoras. Podría haber sido un filme redondo, de no ser por los últimos veinte minutos. El final de la película es un patinazo en toda regla, aunque no hace desmerecer el resto del largometraje. [SPOILER: ¿Quién se va a creer que el hipster violento se iba a sacrificar por la chica? Deberían haber acabado todos muertos. La persecución por las alcantarillas es fantástica, pero la forma de resolver la situación no me ha cuajado con el resto de la película...].




Quien quiera, además, puede sustraer de El bar una reflexión existencial que todos alguna vez hemos tenido en cuenta, ya sea gracias al cine o por experiencias propias. Y es que las situaciones límite sacan a la luz una cara muy distinta de las personas, para bien o para mal, En esta película habrá humor, pero también momentos incómodos que nos enfrentarán a la faceta más cruel y desagradable del ser humano. ¿Qué hubiéramos hecho nosotros si...?

El bar me ha gustado mucho. Es entretenida, los personajes principales cumplen, la historia cuela y las risas hacen que merezca la pena verla pese a ese final tan desagradecido. Hay que verla aunque sólo sea para disfrutar de Jaime Ordóñez embadurnado de aceite.


  • NOTA: 7
  • Ficha en FA.
  • Ficha en IMDb.

domingo, 10 de enero de 2016

Blancanieves




El torero Antonio Villalta pierde en el mismo día a su mujer y su movilidad tras una cogida. Su recién nacida hija, Carmencita, será una suerte de Blancanieves en la España del siglo XX, ya que tendrá que enfrentarse a una infancia casi huérfana bajo la sombra de su madrastra Encarna.

Aviso a navegantes sobre la película:
A) Es cine mudo (en blanco y negro).
B) El flamenco es la base de su BSO (copla incluida).
C) Relacionada con el mundo de la tauromaquia.

Teniendo esos tres puntos en cuenta, se podría uno hacer a la idea de si va a disfrutar con la película o no, y poder ahorrarse dos horas de su vida. En mi caso, el cine mudo me gusta (aunque no me entusiasma), el flamenco forma parte de mi infancia (nací en Jerez) y odio la tauromaquia (es tortura animal, y no hay quien me argumente lo contrario). Sin embargo, me veía capaz de ver una película que girase en torno al toreo, por mucho que denuncie la práctica. Es como si me negara a ver thrillers porque estoy en contra del asesinato. Dicho esto, allá vamos.


Pablo Berger concibió esta idea mucho antes de que The Artist (2011) arrasara en los cines de todo el mundo. Una película muda cuando éstas hacía tiempo que habían desaparecido de la pantalla y a las que la mayoría de mortales sólo asociamos el nombre de Charles Chaplin; es bastante desafortunado que al año siguiente (en realidad sólo meses después) viera la luz Blancanieves, pareciendo así un patético intento de imitación.

En los Goya el mundo del cine español decidió premiar a Blancanieves con el galardón de Mejor película. De sus competidoras sólo he visto el principio de Lo imposible (me aburrió), pero muy buenas tendrían que haber sido para poder superar al filme de Berger (y estamos hablando de cine español...). Blancanieves es una película bien realizada, bien caracterizada y bien resuelta. Pero, ante todo, es un delicioso 'remake' del cuento de los hermanos Grimm con un estilo castizo y español que puede llegar a saturar.

Espejito, espejito... versión española
También fue en los Goya donde Maribel Verdú consiguió el premio a Mejor actriz. Es, desde luego, un galardón completamente merecido. Su papel como madrastra es espléndido. Miradas y sonrisas malvadas o esas grandilocuentes muecas maliciosas son los responsables de que Verdú acapare toda la atención... siempre y cundo no entren en escena los ojos de Macarena García o Sofía Oria. No me he sentido del todo cómoda con el trabajo de Inma Cuesta, demasiado exagerado, pero iba acompañada de Ángela Molina, que resulta hipnótica para el espectador.

Sé que sólo he mencionado a las mujeres, pero es que son las protagonistas de la película - y no sólo en el sentido más estricto de la palabra. Una película que, al ser cine mudo, debe ser contada a través de gestos y miradas y es ahí donde la belleza de estas fieras ha sido explotada. Los hombres del reparto han sido relegado a un segundo plano: el padre, los enanos, el "cazador", el apoderado... el único momento en el que podemos ver a alguno de ellos como protagonista de la escena es durante los primeros minutos de la película, con Antonio Villalta en una plaza de toros y aplaudido por las masas (una escena bastante poderosa, por cierto). Lo dicho, Blancanieves se reduce a un par de ojos femeninos desbordando la pantalla.

Dejando a un lado el elenco y su interpretación, lo que más me ha maravillado ha sido la banda sonora. Es obvio que la música tiene un peso añadido en el cine mudo, así que cuando un zapateo inunda la escena, ésta se empaña de intensidad y velocidad. Es precisamente el quejío de Silvia Pérez, con su pasión y sus gorgoritos, el pilar fundamental de Blancanieves. Esta pieza (dulce pero decidida, como Carmencita) también ganó el Goya a mejor canción original. Probablemente también sea la razón por la que algunos, los más críticos con el flamenco, detesten la película.
Los "seis" enanitos
Pero es el flamenco, la tauromaquia, y en definitiva todo lo asociado con la España cañí y castiza, lo que convierte a Blancanieves en una particular versión del cuento de hadas. Seis enanos en lugar de siete, una revista de moda en lugar de un espejo, un fascista sádico en lugar de un cazador y la capacidad de enfrentarse a un toro bravo en lugar de atraer a los animalillos. Me ha convencido lo suficiente como para poder seguir afirmando que el cine español de los últimos cinco años ha resurgido de las cenizas de Buñuel, Berlanga, Camus y cía. Curiosamente, ambientada en la época en la que nacieron estos grandes.

¿A quién podría recomendarla? Esa pregunta es más difícil, porque el estilo es muy particular, a lo que hay que añadir el hecho de que se trata de cine mudo. Yo no me arrepiento de haberle dado una oportunidad, pese a todo el tufillo a folclore (que no hay que entender como una exaltación de la tradición española, sino más bien como una fachada y una burla, una exageración que calza perfectamente en la película), porque Blancanieves es una película entretenida, dulce y con una Maribel Verdú que se sale. También se me ha olvidado comentar que la fotografía es una delicia.



  • Ficha en FA.
  • Ficha en IMDB.
  • NOTA: 7'5

lunes, 5 de enero de 2015

Risas para los exámenes

Tengo abandonado el blog por culpa de los exámenes de enero, apenas tengo tiempo para siquiera pensar en ver alguna película o serie (el final de SoA fue mi último capricho) y menos aún para ponerme a escribir una entrada. Me he convertido en una ermitaña que deambula por mi casa, así que mi madre decidió solucionarlo sentándose conmigo a ver una comedia. Resultado: hoy tengo menos ganas de destripar a mis profesores de la facultad. Por tanto, voy a intentar ayudar a todos aquellos que estén en las mismas condiciones que yo, con mantita y apuntes, para que antes de irse a la cama se echen unas risas.

¡APUNTA UN CERO!

No puedo empezar a hablar de comedia sin mencionar a los Monty Python, porque indiscutiblemente son los reyes en este género. Probablemente todo el mundo haya visto alguna de sus películas, pero si aún no lo ha hecho, les invito a hacerlo: Los caballeros de la mesa cuadrada, El sentido de la vida o La vida de Brian son las más conocidas, su 'Trinidad', pero también cuentan con multitud de sketches (curiosidad: nuestra tan conocida palabra spam nació de uno de ellos). Si tuviera que elegir alguna, quizás diría que La vida de Brian es mi preferida, aunque la que nunca falla al recomendarla es Los caballeros de la mesa cuadrada. Su seña de identidad es el humor absurdo y flemático.

De las mejores escenas del cine: Always look on the bright side of life

Y es que los británicos son especialistas en hacernos reír con las ideas más simples y estúpidas (que se lo digan a Mr. Bean), pero también en las tragicomedias. Ejemplo de ello son sus dramáticas Full Monty, Trainspotting o ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú. Y no se quedan ahí; nuestros vecinos europeos también nos han regalado grandes momentos con Un funeral de muerte (la británica, la americana probablemente dé pena), Snatch. Cerdos y diamantes, Un pez llamado Wanda, In the loop, Arma fatal, Un hombre lobo americano en Londres o El quinteto de la muerte.



Sin duda no olvidaré la que vi anoche con mi madre, Le prénom (El nombre en español), que pese a su final me hizo reír bastante. Muy parecida a ella es Un dios salvaje de Polanski, o también La cena de los idiotas (1998); las tres no tienen un humor demasiado evidente, sino que se trata de comedias más serias y puede que no todos las disfruten. Pero los que se hayan divertido con ellas, probablemente también sabrán apreciar clásicos como El guateque, La gran seducción (2003), El apartamento o Con faldas y a lo loco (y mil más de Billy Wilder), Un cadáver a los postres, La pantera rosa (1963), Mejor... imposible y un largo etcétera.

I'm not a natural blonde!

Luego tenemos un amplio campo en el cual quiero regocijarme un rato. El humor absurdo y, literalmente, de idiotas. A lo largo de los años he ido aprendiendo que no todos pueden disfrutar de la 'relajación neuronal' que precisan estas comedias. He tenido el dudoso placer de haber visto películas con lágrimas en los ojos mientras mis amigos mantenían una expresión más estoica que las paredes de un museo. Porque no todo el mundo puede comprender la gracia que me hace a mí ver a un alienígena huir aterrado por una toalla. Sí, estoy hablando de Guía del autoestopista galáctico y lo mucho que me gusta a mí y lo poco que le gusta al resto del universo. Estas reacciones de desconcierto, de "por qué cojones se ríe la tía esta" también he podido disfrutarlas viendo El jovencito Frankenstein, Spaceballs (toooodas las de Mel Brooks merecerían estar aquí. Todas), El gran Lebowski, Zoolander, Torrente, Aterriza como puedas, Little Nicky, Austin Powers, El ataque de los tomates asesinos, Top secret, Arsénico por compasión, Sopa de ganso, Loca academia de policía, Los TenenbaumsMira quién hablaZombies party y mil millones más pero que ahora no me vienen a la mente. Sí, me río con cualquier estupidez.

Se dice 'Fronkonstin'

Para los más conservadores, que no soportan las idioteces del párrafo anterior o tampoco quieren comedias más serias, aquí van las que siempre han hecho reír al 99% del público (si has visto alguna y no te has reído, fuera de aquí, señorrobotsinsentimientos): Resacón en Las Vegas (sí, es divertidísima, sobre todo gracias al chino maricón, y las secuelas mantienen buen nivel), Scary Movie (la 1 y la 2 son decentes, la 3 es penosa y en la 4 remontan con lo de MitsubishiToyotaFujitsu), Dos tontos muy tontos (aún no he visto la segunda, y no me atrevo), American Pie (debo reconocer que a mí no me gustó tanto como al resto del mundo), Ali G (por dios, yo es que disfruto con cualquiera de Baron Cohen), Los padres de ella (aunque los juegos de palabras traducidos al español pierden mucho), Algo pasa con Mary (debo confesar que ésta tampoco es de mis favoritas, precisamente),  Ace Ventura o Yo, yo mismo e Irene (sé que Jim Carrey no es del gusto de todos, y lo entiendo perfectamente. A veces es irritante) o la reciente Ocho apellidos vascos. Todas bastante conocidas y que probablemente ya hayan sido vistas por cualquier persona con un acceso a un ordenador (sí, por el cine no es que esté muy accesible últimamente en este país...).

Fuck. Fuck. Fuck.

Cierro esta entrada haciendo honor a mi patria. En España somos unos tocapelotas puntillosos, y no sabemos apreciar muy bien el humor - que si en realidad no hace gracia, que si es una tontería, que si es una película antigua y su humor no es inteligente, blablabla. Aunque sé que no comparto gustos con la mayoría, quería añadir varios títulos de nuestra cosecha, porque tenemos verdaderas joyas de la comedia (aviso a navegantes: me gusta Torrente, así que ya os podéis imaginar lo que viene después): El milagro de P. Tinto, La comunidad, Crimen Ferpecto o El día de la bestia (Álex de la Iglesia y su humor, delicioso), La vaquilla, Amanece que no es poco, La cabina (clasicazo), La escopeta nacional, ¡Bienvenido, Míster Marshall!, El verdugo, Carmina y amén, Mujeres al borde de un ataque de nervios, La gran familia española, Airbag o El robobo de la jojoya.



Y hasta aquí mis aportes. ¡Ánimo con los exámenes!


sábado, 4 de octubre de 2014

Lo que una no entiende - "La isla mínima"



NOTA: explicación del final de la película en el último párrafo de la entrada.

Hace unos días vi Vivir es fácil con los ojos cerrados porque había leído que era la representación española en los Oscar. También leí que mucha gente no entendía por qué no había sido La isla mínima la primera opción, así que decidí ir al cine anoche para comprender por qué ésta película tenía tan buenas críticas y por qué era mejor que cualquiera de las tres candidatas para llevar a los premios de la Academia (El niño, 10.000 kmVivir es fácil...). Ahora, tras verla, puedo decir que una servidora no entiende por qué éste largometraje no fue el elegido.


Dos policías madrileños, en la España de los años 80, son enviados a una remota población andaluza para investigar la desaparición de dos hermanas. Uno de ellos tiene un futuro brillante y prometedor, mientras que el otro arrastra el estigma de haber formado parte de la represión franquista.

Nos presentan dos caras de una misma moneda, muy al estilo True Detective - lo cual debería ser al revés, ya que la película fue rodada antes. Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez hacen un trabajo impecable en el papel de dos policías con futuros, destinos, ambiciones y pasados opuestos. Es un hilo secundario muy bien apareado con la historia, la cual no deja de ser un thriller y no una crítica social (que de esas ya tenemos muchas). Las pintadas en la pared vaticinando el regreso de la dictadura, los crucifijos con la imagen de ¿Hitler? y Franco... son sólo detalles que acompañan a las circunstancias históricas. Creo que nos pretenden mostrar que La Transición fue simplemente una invención de Suárez, que realmente no existió tal cosa en este empobrecido país.

Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez
El Guadalquivir y sus marismas cenagosas nos son presentados de la manera más brillante y hermosa posible. Alex Catalán es el responsable de, quizás, lo mejor de la película: su fotografía. Los planos cenitales estáticos - creo que conté cinco -, a mi ver usados en los momentos justos y precisos, no sólo nos ofrecen un regalo a la vista, sino que nos transmiten el mismo mensaje que a lo largo de la película: los personajes están en un laberinto gigantesco, no hay cambios, el paisaje (y la España con intención de ser democrática) sigue igual. El último de ellos, al final del largometraje, deja de ser estático para realizar un descenso de la cámara, enfocando una carretera que se pierde entre los cultivos: la vida sigue hacia delante, hay que dejar lo vivido atrás (¿la Transición?). El vestuario, también, irreprochable, muy acorde con el paisaje agreste, húmedo, ocre, solitario, sobrio.

Las marismas o un cerebro

Estamos indiscutiblemente ante la mejor película española del año, muy por encima de las tres mencionadas anteriormente. Como thriller, cumple estupendamente con su cometido, sin obviedades y con muestras sutiles que van enfilando el caso hacia el culpable, nunca cayendo en el error de creer que el espectador es estúpido e incapaz de pensar por sí mismo. La tensión y la incertidumbre se mantienen a un nivel constante, no hay momentos anticlimáticos, y me cortaría el brazo izquierdo si todo ello no fuera gracias a los escenarios. Las marismas y el 'catetismo' andaluz colocan a ambos protagonistas en un plano completamente ajeno a lo que ellos conocen. El mejor momento de la película, si se me permite opinar, es la persecución del Dyane 6 de noche. Es una escena de acción muy bien conseguida, muy impecable- aunque casi pierdo el corazón de un infarto.

La isla mínima te cuenta una historia simple y vulgar, un thriller policial sin originalidad alguna: chicas desaparecen en un pueblo donde nadie cuenta nada. ¿Dónde está lo que hace destacar tanto a esta película? En el modo de contártelo, en el modo de lograr ese nivel constante de tensión y ansiedad (que no angustia), jugando con esos silencios en los que el paisaje es el único que te habla y la banda sonora brilla por su ausencia.



Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez hacen una pareja estupenda, con mucha química - lo más heterosexual posible - y con unos primeros planos excelentes. El segundo es quizás el que ha tenido el trabajo más difícil (interpretar a un franquista adaptándose a la nueva democracia), que logra superar con nota alta. Gutiérrez eclipsa a Arévalo, sin desmerecer el trabajo de éste.

Mención a los que interpretan a los padres de las adolescentes desaparecidas, Antonio de la Torre (que ya me encantó en La gran familia española y AzulOscuroCasiNegro) y Nerea Barros, que con dos minutos en pantalla ya logran gustarnos. El único que merece un tiro entre ceja y ceja es Jesús Castro. Será porque ya lo he marcado con la cruz, pero no entiendo por qué tiene tanto éxito un chaval que sólo sabe poner la misma cara en todas las escenas. Por último, genial el personaje de Jesús (Salva Reina), un toque cómico entre tanto drama.



En definitiva, animo a todo el mundo a pagar una entrada, por cara que sea, para ver esta película en la gran pantalla. La fotografía lo merece, y dudo que en un ordenador o en una televisión se pueda disfrutar tanto. Una historia intrigante, un thriller apasionante sin la necesidad de escenas de extrema acción, unos actores impecables, calidad de sonido ¿qué más se necesita para convencer a alguien de que vaya a verla?

Por último, explicar el significado del final de La isla mínima: [SPOILER] las jóvenes eran seducidas por Quini (Jesús Castro). Eran llevadas a la casa que alquilaban en el campo, donde les hacía fotos teniendo relaciones - consentidas o no - con el viejo capataz de las 'manos suaves'. Luego las amenazaba con publicar las fotos si contaban algo de lo ocurrido. Las chicas, asustadas y deseando marcharse del pueblo, se encontraban 'casualmente' con los folletos de ofertas de trabajo y contactaban con el supuesto empleador, que no era otro sino el guarda Sebastián que muere al final, quien las torturaba y luego las llevaba al río a que las palas las triturasen (allí donde irónicamente muere también él). Mi interpretación personal es que Sebastián hacía lo suyo por su propia cuenta, sin la colaboración de los otros. Éstos sospechaban pero tampoco les interesaba decir nada a la policía, ya que estaban usando esa casa para las violaciones y las sesiones fotográficas.

Lo que ha desconcertado a muchos es el tema del reloj. Hay gente que baraja la teoría de que sea Gutiérrez, y que Arévalo decide callarse porque el otro le ha permitido llevarse el mérito para volver a Madrid. La otra posibilidad es que sea del viejo terrateniente (el de las manos suaves), a quien Arévalo decide no perseguir porque le interesa marcharse a la capital cuanto antes. Yo soy de la opinión de que el capataz es el del reloj, que lo de Gutiérrez es un recurso del director para despistar, aparte del hecho de que él es de Madrid y está ahí únicamente como 'castigo', jamás ha estado antes en ese pueblo. Sería rizar mucho el rizo, y la película no pretendía llegar tan lejos. Quizás nunca sabremos la verdad hasta que el director o el guionista hablen.


[Edición: en esta entrevista, Alberto Rodríguez dijo "Aparte creo que cuando salgan del cine tendrán unas cuantas preguntas en la cabeza de las que no sé el enunciado ni la respuesto pero que seguro servirán para seguir dándole vueltas días después a la película". Conclusión, sólo intentan mantener una discusión abierta, no que hagamos de detectives e intentemos descubrir quién es el asesino.]


Una cosa sí es cierta: el personaje de Arévalo, tan seguro de lo que es correcto y lo que no, termina al final rompiendo la foto que demuestra que su compañero era un torturador y asesino franquista, ya que no todo es blanco o negro (y de nuevo un paralelismo con nuestra historia: la España 'democrática' no lo era tanto, y aún quedaban pueblos como éste en los que las cosas se seguían haciendo en la sombra). Gutiérrez le ha permitido quedarse con el mérito, le ha salvado la vida apuñalando a Sebastián, así que él cierra la boca cuando el otro le pregunta '¿todo bien?'.


miércoles, 1 de octubre de 2014

Grand Piano

Sinopsis
El mejor pianista vivo sobre la tierra regresa tras cinco años fuera de la escena musical. Interpretar sin ningún fallo la pieza más complicada y rápida jamás compuesta será el precio de su vida.



La trama me resultaba atractiva, pese a no conocer al director y no ser precisamente una fan incondicional de Elijah Wood (no puedo remediar asociarlo con Frodo, personaje más odioso de la trilogía sin duda). Un pianista que es amenazado por un extraño, y su vida depende de interpretar a la perfección una pieza escrita por su maestro y que requiere unas manos rápidas como el viento.

La película es entretenida, pero las comparaciones con Hitchcock o De Palma son irrisorias. Más si tenemos en cuenta que dura poco más de una hora, espacio en el cual un thriller no tiene tiempo para desarrollarse como debería. Es precisamente éste el mayor problema de esta película: es absurda. Creo que con veinte minutos más de cinta podrían haber resuelto (o haber iniciado) la historia mucho mejor.

Elijah Wood hace un buen papel como hombre tímido y angustiado, temeroso al fracaso, un genio que no comprende las exigencias del público y que está subido a un escenario en gran parte por culpa de su novia. Hasta ahí, bien. De repente, un mensaje en su partitura y una amenaza de muerte. Hasta ahí, bien. Un trepidante intercambio verbal entre el pianista y su verdugo que nos mantienen en vilo por saber cómo finalizará todo; no podemos entender qué lógica tiene obligar a alguien a tocar una pieza para piano a la perfección. Hasta ahí, bien. John Cusack. Fin de la película. ¿Qué?

Tiene mérito que gran parte de la película sea un diálogo, con Elijah Wood sentado frente al piano

En resumen, la película me estaba gustando hasta que decidieron sacar al malo (por cierto, los créditos son un gran spoiler, porque cuando en los veinte primeros minutos no vi a John Cusack, supe que le tocaba a él hacer de villano) y resolver el asunto en dos segundos. De forma ridícula. Con lo que había disfrutado yo con el juego que se traían entre manos el francotirador anónimo y el personaje de Elijah. Ambos hacen un buen trabajo que el guión no se merece.

Mi conclusión es que han desperdiciado una interesante idea y dos actores bastante competentes (por dios, ¡Cusack!) en una película que arruina la primera hora de filme sólo con los dos últimos minutos. Soy generosa con la nota sólo porque los actores no tienen la culpa.


  • Ficha en FA.
  • Ficha en IMDB.
  • NOTA: 6

martes, 30 de septiembre de 2014

El quinto Beatle

Sinopsis
Antonio es un profesor de inglés que viaja hasta Andalucía para conocer a su ídolo John Lennon, Belén es una joven embarazada que regresa a casa sin tener claro qué va a ser de su futuro y Juanjo es un adolescente que ha escapado de casa tras una pelea con su padre. Los tres viajarán en el coche de Antonio hasta Almería, mientras deciden qué hacer con sus vidas.



Javier Cámara es de los mejores actores que disponemos en España. Puede que muchos no coincidan conmigo, pero una de las razones por las que esta película ha tenido tanto bombo y platillo ha sido gracias a este hombre de rostro afable y medio calvo. Me ha encantado verlo de nuevo, me ha encantado su papel, me ha encantado su sonrisa. Me encanta Javier Cámara.

Natalia de Molina, elegida Actriz Revelación, para mí hace un trabajo decente. Ni más ni menos, estoy contenta con lo que he visto y espero que tenga suerte en su futuro profesional. Mantiene bien el nivel pese a compartir pantalla con Cámara, aunque me haya irritado sobremanera cómo 'esconde' el acento andaluz. Vale que pueda resultar complicado lidiar con él si no eres de la tierra pero, ¿qué necesidad había de forzar tanto una pronunciación más neutra? Toda la película estremeciéndome cada vez que escuchaba una esssse y luego se le escapaba una aspirada. Por otro lado, Colomer (Pa negre) no me ha gustado. Sobraba. Quitaba a su personaje de un plumazo. ¿Qué aporta? No voy a defender mi postura, simplemente no me ha gustado.

Belén, interpretada por Natalia de Molina
Juanjo, interpretado por Francesc Colomer

No soy muy amiga de los Beatles. A riesgo de que me suceda lo mismo que a Juanjo y me echen a patadas de un coche, soy más de los Rolling. A los de Liverpool los encuentro muy... cursis (no se me ocurre definirlos de otra manera), pero he encontrado esta historia muy apropiada para acompañarla de las lecciones que Antonio, el profesor de inglés, va sacando de sus letras. Como el dice, la vida es como sus canciones: alegre y melancólica.



Debo decir, sin embargo, que aun teniendo la intención de mostrarnos una 'lección de vida', a la película se le queda grande este propósito. Es más un problema de guión que de dirección o reparto (de hecho, diría que Cámara logra engrandecer la historia). Tres personajes que en un principio nada tienen que ver los unos con los otros, terminan estableciendo un vínculo. Me he creído ese vínculo. Pero no me he creído el desenlace, no entiendo hacia dónde termina dirigiéndose la historia. Es como si todo lo que han vivido juntos de forma tan intensa y breve no haya servido para nada.

Almería sale preciosa

He disfrutado con la película y no se me ha hecho especialmente difícil de digerir. Se cataloga como comedia, aunque el drama se come al humor y durante el final de la película tenemos la sensación de que hay algo por terminar, queda algún cabo suelto. No estoy familiarizada con David Trueba, y no tengo mucho que aportar sobre él, pero supongo que el guión de una 'road movie' tiene un juego muy limitado. Repito, he disfrutado con la película, pero le falta sustancia y no sabría definir qué es de lo que carece.

Por último, repetir que Javier Cámara es increíble. Merece la pena ver Vivir es fácil sólo por contemplar su interpretación.


  • Ficha en FA.
  • Ficha en IMDB.
  • NOTA: 7