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sábado, 27 de junio de 2015

Vacunas, la herramienta del diablo

Hoy ha muerto en Olot el niño afectado por difteria. Para los que no vean las noticias, hace un mes fue ingresado en el hospital Vall d'Hebron un menor que no había recibido la vacuna contra la difteria y, desgraciadamente, había contraído la enfermedad. El primer caso desde 1987 en España.

Con esto, se ha reabierto el debate de las vacunas. ¿Qué mentiras y verdades nos han contado sobre ellas?

¿Qué es una vacuna y cómo funciona?
Definición de la RAE: "Virus o principio orgánico que convenientemente preparado se inocula a una persona o a un animal para preservarlos de una enfermedad determinada." Debe su nombre a Jenner y la viruela vacuna (aquí la historia, para los interesados).

Las vacunas son suspensiones de microorganismos (microorganismos "muertos", microorganismos fragmentados, microorganismos atenuados o partículas pertenecientes a un microorganismo) que activan la inmunidad de la persona que la recibe, para que sea capaz de frenar la infección de ese microorganismo la próxima vez que se enfrente a él. 

Digamos que la vacuna forma al "ejército" que tendrá que combatir contra la infección. Usa la inmunidad del propio paciente. Es decir: cuando te pones la vacuna contra el sarampión eres TÚ quien va a crear los anticuerpos y la memoria inmunológica que se enfrentará al virus; NO es la vacuna quien te defiende, sino tú mismo

Los calendarios van variando cada pocos años


¿Por qué nos vacunamos sólo de algunas enfermedades?
Las vacunas son producto de la investigación e ingeniería biomédica. Como casi todo en esta vida, su creación depende de los conocimientos actuales y del avance científico. Lo ideal sería tener una vacuna para todo, pero desgraciadamente no todas las enfermedades son tan fáciles de frenar como la viruela o la polio (cuyas vacunas condujeron y pueden conducir a la erradicación de la enfermedad, respectivamente). No se han podido crear vacunas para todo, aunque el tiempo dirá.

Dicho esto, mucha gente se pregunta por qué hay vacunas que, aun existiendo, no las usamos. Esto es más difícil de explicar. Cada país (y, en España, cada Comunidad) decide qué vacunas deben ser incluidas en su calendario vacunal. Aquí entran en juego diversos factores, que todos podemos imaginar, pero mencionaré los más importantes: coste y beneficio. La eficiencia en resumidas cuentas. 

La sanidad en España funciona así (por ser universal y 'gratuita'), pero lo ilustraré con un ejemplo. En el servicio del hospital de Jerez se pueden hacer RMN (resonancias, para los amigos) de urgencia. Cada RMN cuesta, según qué parte del cuerpo, entre 200€ y 400€, un precio nada desdeñable. ¿Por qué no hacemos una resonancia a cualquier persona que aparezca por el servicio de Urgencias? Un motivo es obvio: el precio. El segundo motivo, quizás más difícil de ver para algunos, es la inutilidad. Hacer RMN sistemáticamente a todo el que aparece por la puerta no va a servir para nada, porque a lo sumo podemos encontrar una hernia lumbar no diagnosticada, pero para el resto de las personas no va a suponer ningún beneficio. Y otra cuestión en el aire es, ¿a quién le estaríamos quitando el dinero empleado en costear todas esas RMN? Porque cuando inviertes tanto dinero en algo, muy probablemente estás recortando en otra parte. La justicia y equidad son primordiales en un sistema de salud como el español. Hay que ofrecer las cosas a quien realmente las necesita. 

Con esto llegamos a un término médico muy polémico: la indicación. Las indicaciones son las circunstancias o situaciones que justifican el realizar una prueba diagnóstica o aplicar un tratamiento. Por ejemplo, la indicación de cirugía de un aneurisma de aorta abdominal asintomático es que éste tenga más de 5'5cm de diámetro. Por debajo de esa cifra, no hay indicación quirúrgica, y por tanto no se operan. Es una manera de evitar la iatrogenia (el daño causado por la intervención médica), en casos en los que el tratamiento va a poder causar más daño que el dejar que la situación evolucione por sí sola. 

Con las vacunas pasa igual. Hay que evaluar cuándo es necesario ofrecer una vacuna y cuándo es primordial gastarse millones de euros en proteger a una población entera. La prevención no siempre es poblacional, hay muchos casos en los que es mejor la prevención individual (por ejemplo, la vacuna de la varicela en Andalucía sólo se pone a los que cumplen los 12 años y que no han pasado previamente por la varicela; la gripe va cambiando de vacuna cada año y por eso sólo se recomienda a la gente con alto riesgo como los ancianos). La Asociación Española de Pediatría (AEP) diferencia tres grupos de vacunas: las sistemáticas, las recomendadas y las de grupos de riesgo. Establecer qué vacunas pertenecen a cada grupo no es tan fácil como parece.

Por mucho que a la gente le guste llenarse la boca diciendo que la AEP o el Gobierno están comprados por las farmacéuticas y que sólo se mueven por el dinero, lo cierto es que en temas de vacunas la cosa es más compleja. Hay que poner en la balanza muchísimas visiones, y no hay que ser un filósofo heleno para darse cuenta de que la verdad absoluta no existe y nadie está en posesión de ella. Si tan fácil fuera decidir qué vacunas hay que incluir en el calendario, no existirían tantas diferencias entre países occidentales, algunos con sistemas de sanidad basados en seguros privados y otros sin las dificultades económicas que nosotros sufrimos. 

Creo que me estoy enrollando, pero espero haber dejado claro (o al menos, haber despejado algunas dudas) que no todo el monte es orégano.

Precisamente son los niños los que más se benefician de las vacunas!!


¿Por qué las vacunas no son obligatorias en España, si son "tan buenas"?
Aquí me voy a arriesgar. No sé exactamente por qué no son obligatorias, pero me lo puedo imaginar. 

La Ley 41/2002, conocida como la Ley de autonomía del paciente, apareció por la necesidad de acabar con el paternalismo médico. La persona, por el simple hecho de ser persona, es libre (al menos en España), siempre dentro de unos límites. Y por tanto es suya la capacidad de elegir y decidir como mejor le plazca. Esta ley es la que obliga a los sanitarios a respetar esas decisiones, entre muchas otras cosas. 

El médico antiguamente era una figura casi omnipotente. El paciente callaba y asumía que el médico siempre iba a saber más que él, por lo que cualquier recomendación suya había que seguirla como si fuera una orden ministerial. A día de hoy la cosa ha cambiado. El médico sigue sabiendo más sobre medicina (que la carrera dure seis años tiene sus motivos, y es que no todo se puede saber buscando en Google), del mismo modo que un arquitecto sabrá más de arquitectura. Pero el paciente no tiene por qué seguir los dictados del médico. Es libre para decidir, tiene autonomía. Las intervenciones médicas jamás se harán sin que el paciente dé su permiso, de ahí el nacimiento del consentimiento informado, la expresión máxima del poder que tiene un paciente sobre su cuerpo, su salud y su manera de enfrentarse a la enfermedad. 

Esto significa que una persona que acude a la consulta de un pediatra puede decidir, libremente, no vacunar a sus hijos (hasta los 12 años existe lo que se llama patria potestad, y lo que los padres digan va a misa). Muchas veces el médico nos receta algún medicamento y nosotros decidimos ignorarlo, porque no nos convence, así que con las vacunas no puede ser de manera diferente. Si aún no os convence mi razonamiento, vayamos al otro extremo: un paciente terminal que prefiere recibir únicamente tratamiento paliativo (morfina) en lugar de someterse a cualquier cirugía o procedimiento, porque entiende que ésa es la forma más digna de morir. Está ejerciendo su derecho a decidir sobre su salud y enfermedad

Ahora bien, muchos dirán que el no vacunarse afecta no sólo al que lo decide, sino a los de su entorno, al exponerlos a la posibilidad de contagio. Ahí es donde entra la segunda parte: "dentro de unos límites". La legislación española permite al Estado intervenir en caso de riesgo de salud pública. Una orden judicial puede obligar a unos padres a vacunar a sus hijos, llegados a un punto de riesgo. 

La inmunidad de rebaño es la que nos protege frente a enfermedades como el sarampión de forma global. Consiste en que, si tú no te vacunas, es improbable que te contagies gracias a que tu entorno está vacunado y por tanto impide la propagación del microorganismo. Se estima que el 95% de la población debe estar vacunada para que exista inmunidad de rebaño. Cuando ese porcentaje empieza a disminuir, se crea una situación de riesgo de salud pública por lo que ante un brote de sarampión, por ejemplo, el juez puede intervenir con una vacunación forzosa. Sin embargo, el 5% no vacunado se supone que deben ser personas con contraindicaciones o situaciones especiales en las que no pueden ser vacunados (por ejemplo, la triple vírica y la de la gripe no se pueden administrar a los alérgicos al huevo; los niños con leucemia o algún cáncer tampoco pueden vacunarse y están muy expuestos), que tendrían que ser supuestamente los 'únicos' beneficiarios de la inmunidad de rebaño (y no los anti-vacunas).

Conclusión, aunque sería deseable, nadie puede obligar a una persona a someterse a una intervención médica (las vacunas lo son) en contra de su voluntad, exceptuando casos muy concretos previstos por la ley. Sería anticonstitucional coartar la libertad de esas personas, sin motivos suficientes para ello.


Las vacunas son peligrosas
Una 'operación salida' en agosto tiene más riesgo de muerte que una vacuna. Aun así, en verano la mayoría cogemos el coche para tomarnos unas vacaciones. Estamos asumiendo un riesgo por un beneficio. Los anti-vacunas son los que prefieren quedarse en su casa durante los tres primeros días de agosto.  

Las vacunas no están exentas de efectos indeseables. Ninguna medicación, prueba diagnóstica o intervención médica está exenta de riesgos. NINGUNA. Hasta un simple consejo médico puede ser catastrófico, si está mal hecho (recomendar hacer ejercicio a un cardiópata severo, sin especificar qué tipo de ejercicio le conviene, puede ser fatal). Saltando esta obviedad, las vacunas en su mayoría tienen efectos secundarios leves, como enrojecimiento o fiebre, y no las terribles consecuencias que a veces se rumorean.

Pero últimamente se han extendido grandes mitos que sólo están haciendo daño a nuestro sistema vacunal:

- Las vacunas producen autismo.
En 1998 Andrew Wakefield publicó este artículo en el Lancet (de las revistas más prestigiosas y de mayor impacto en el mundo médico), en el que relacionaba el autismo con las vacunas. Como se puede ver, el encabezado está estampado con unas letras gigantescas en rojo ("retracted"), ya que la revista retiró el artículo por no tener fundamento ninguno. Además de las violaciones éticas (los estudios deben pasar por un comité de ética para poder llevarse a cabo), los resultados no se pudieron reproducir y se demostró que las conclusiones estaban falseadas. Lo cierto es que el estudio de Wakefield estaba impregnado por un profundo conflicto de intereses, ya que el objetivo del mismo era conseguir promocionar su propio producto. Esto es lo que se conoce como fraude (el pobre hombre fue expulsado e inhabilitado por el Colegio de Médicos).

- El riesgo de sufrir sarampión vacunal es mayor que el de sufrir sarampión. 
La vacuna del sarampión tiene entre sus efectos secundarios la posibilidad de provocar un sarampión vacunal. El riesgo de que tu hijo sufra un sarampión vacunal tras vacunarlo es mayor que el riesgo de que adquiera la enfermedad en un entorno natural sin haber sido vacunado. ¿Cómo es esto posible? Bien, de nuevo retomamos el término 'inmunidad de rebaño' explicada anteriormente. 

Si a tu alrededor todo el mundo está vacunado, es prácticamente imposible que tengas la desgracia de contagiarte (no existen focos de contagio, porque el sarampión no puede infectar a nadie a tu alrededor, de manera que ninguna persona puede transmitirte el microorganismo). Así, paradójicamente, el riesgo de enfermar disminuye tanto que se sitúa por debajo del riesgo de sufrir un sarampión vacunal (que es ínfimo, también). Ahora bien, si tu entorno la gente deja de vacunarse, las cifras se invierten y tu riesgo de infectarte por el virus aumenta exponencialmente (muy por encima del riesgo de sufrir sarampión vacunal, que recordemos que es prácticamente anecdótico). 

Es lo que ocurrió en Granada hace unos años. La población (un barrio granadino) tenía una tasa de vacunación muy inferior al 95% recomendado para que exista inmunidad rebaño, con lo cual surgió un brote importante de sarampión y prácticamente todos los niños de un colegio tuvieron que ser tratados. De ahí la importancia de vacunar sistemáticamente. Solidaridad con el vecino. Si no vacunas a tu hijo, estás disminuyendo la inmunidad de rebaño y por tanto exponiendo a los otros niños de tu entorno.

- Las vacunas tienen aluminio y mercurio.
Sí, algunas los tenían. Creo que ya no se incorporan a las vacunas porque no son necesarios. Pero, de cualquier modo, las cantidades de aluminio y mercurio incorporadas en las vacunas son tan mínimas que comiendo un filete de atún las estamos quintuplicando (o más). La leche materna, tan necesaria, tiene mayor concentración de aluminio que una vacuna. Conclusión: sí, están presentes en algunas vacunas (e incluso yo diría que ya apenas queda alguna con estos metales), pero a unas cifras de las que te puedes reír tranquilamente. 

- Hay pediatras que no recomiendan vacunar a los niños.
Lo primero de todo: permitidme que ponga en duda esto. Un pediatra, con su formación y conocimientos, jamás diría que no es necesario vacunar a tu hijo. Más plausible es que no haya intentado convencer a unos padres que no quieren vacunar a sus hijos de lo contrario (recordemos la inmunidad de rebaño). Pero en el hipotético e incomprensible caso de que así fuera, además de quitarle el título a ese señor, habría que tener en cuenta que todos podemos cometer errores. Quizás este pediatra esté mal informado. Hay médicos que fuman, y todos estamos de acuerdo en que el tabaco es malo. 

¿Qué hacer con los anti-vacunas?
Nada. Seguro que todos hemos tomado decisiones equivocadas y el hecho de que nuestros padres nos lo digan reiteradamente no nos hace cambiar de idea. Sólo el tiempo y nuestra propia convicción nos pueden permitir modificar conductas o pensamientos. 

La gente que está en contra de las vacunas no son tres idiotas sin formación, como mucha gente cree. El hecho de que estén en contra de algo tan socialmente aceptado, como lo es la utilidad de las vacunas, es sólo el resultado de una información muy bien transmitida. Convencer a un anti-vacunas (qué palabra más fea, la verdad) de que vacune a su hijo no es nada fácil, porque tienen en sus manos mucha información que, pese a ser errónea, no todo el mundo puede refutar en una consulta. No se está discutiendo con niños o personas fácilmente influenciables, en la mayoría de casos, sino con personas con gran conocimiento sobre la versión más polémica de las inmunizaciones. A eso hay que añadir una posible vertiente ideológica muy arraigada (no seré yo quien convenza a un franquista de que Franco fue muy mala persona). 

Probablemente lo mejor que pueda hacer el médico en esa situación es informarle detalladamente, dentro de sus posibilidades, de las ventajas de seguir el calendario vacunal. Jamás hay que caer como un mazo de justicia divino sobre aquellos que han decidido no vacunar a sus hijos. 

Sí, son irresponsables al poner en riesgo la vida de los pequeños. Sí, nos cuesta entender por qué actúan así. Pero errar es humano y, en el caso de los padres del niño de Olot con difteria, creo que suficiente horror es haber perdido a un hijo, como para que la presión mediática y social caiga sobre ellos. Deben asumir las consecuencias de sus decisiones, mal encaminadas, pero quizás hay que tener en cuenta que ellos no tienen la culpa de haber sido tan mal informados. ¿Puede que el médico les haya fallado en ese sentido? 





Injusto, de verdad

Para terminar, diré que es una verdadera lástima que se llegue a esta situación. La potabilización del agua y las vacunas son quizás los mayores avances de la HISTORIA (no sólo de la ciencia). Que estemos aún intentando llevar a rincones del mundo estos 'privilegios', cuando en nuestros países hay gente que los está rechazando, pese a tenerlos garantizados, es deprimente y aterrador. 

En países de Asia aún se hacen colas para poder conseguir una dosis de vacuna contra la polio, cuando en España el último caso lo tuvimos en el 88; una enfermedad que podría ser erradicada como la viruela si se pudiera vacunar a todo el mundo. Qué injusticia. 


sábado, 15 de noviembre de 2014

Engañadnos, por favor

Hoy he tenido una de esas miles de discusiones que se tienen con los amigos, en las que no se saca ninguna conclusión y al final terminas haciendo un chiste y el asunto en cuestión se olvida. Todo ha sido a raíz de este enlace: http://bit.ly/1xouRJ5

He decidido ignorar el hecho de que el nombre de la página esté compuesto por una palabra que no existe ("conciencia" sí, pero "conciente" creo que es una palabra formada en el vocabulario personal de un gangoso), para centrarme en explicarle a mi amiga por qué no debe hacer caso a este tipo de noticias.



Es cada vez más frecuente que mis amigos compartan en las redes sociales enlaces similares, llegando al extremo de obligarme a leer estos titulares sensacionalistas una vez cada semana como mínimo. Las palabras 'cura contra el cáncer' ejercen una poderosa atracción sobre la gente, sobre todo en aquellas personas que no tienen una formación en biología o ciencias de la salud. El problema está en que cada día hay más profesionales o estudiantes del propio sector que promueven la divulgación de estas... mamarrachadas. En los primeros cursos de mi carrera nos incrustan - que no inculcan - de forma poco agradable (entiéndase, mediante trabajos y tareas de mierda) el arte de las referencias bibliográficas. Supongo que ocurrirá como en todas partes, debes demostrar de dónde has sacado la información. Pues brillan por su ausencia.

Después de esta parrafada, lo que quiero decir es que las farmacéuticas, que tan mala fama tienen, NO nos engañan. Son empresas y por tanto su objetivo no es ser buena gente, sino hacer negocio. Que nosotros creamos que unas multinacionales - quizás el lobby más poderoso del planeta - deberían invertir más en lo que nosotros creemos moralmente correcto es un concepto muy diferente al hecho de que esta industria quiera que nos muramos todos de cáncer y con un gran sufrimiento.

El enlace de arriba dirige a un artículo que habla sobre una sustancia que lleva tiempo en el mercado, y tengo entendido que se usa en veterinaria (no estoy segura). No es ninguna fórmula secreta sacada de la marmita de Panoramix y está 'al alcance' de todos. ¿Por qué es la nueva cura contra el cáncer? Pues porque resulta que en unos ratones eliminaba las células cancerosas sin afectar a las sanas. En unos ratones. En un tipo concreto de cáncer. Pues bien, el mismo hombre que llevó a cabo este experimento en animales es el que ha dicho que el dicloroacetato puede ser perjudicial para el sistema nervioso periférico y puede tener efectos graves al interaccionar con otros medicamentos que los pacientes oncológicos deben tomar (quien tiene cáncer no sólo tiene el tumor, sino también otros síntomas y patología asociada). De hecho, en otros estudios se demostró que el dicloroacetato puede llegar a producir cáncer de colon y efectos cerebrales adversos.

Ya no voy a entrar en temas como que el cáncer es más una cuestión genética que celular, que hay tantísimas subdivisiones de los tipos de cáncer que sería raro que una única molécula pudiera combatirlos a todos (sólo hay que ver cuántos linfomas no Hodgkin hay), que un resultado en animales es muy difícil extrapolarlo a humanos, que un ensayo puede no ser válido por estar manipulado... Y así hasta el infinito. Pero esta entrada no la escribí para explicar por qué ese artículo en concreto es falso.

Lo que me causa quemazón es lo fácil que es crear un titular sensacionalista. Nadie se ha quejado por que las farmacéuticas hayan invertido millones en crear un nuevo método de valoración de los niveles de glucosa para que los diabéticos no tengan que pincharse los dedos todos los días mejorando así su seguimiento, ni por que estén mejorando a un nivel estratosféricos los stents usados en la isquemia coronaria; ambas patologías afectan a más de un tercio de la población adulta en España pero nadie se ha quejado. No vengo a contar que este lobby industrial sea como la sede de Google, colorines y felicidad. Me repugna el hecho de que las enfermedades raras o las propias del tercer mundo no entren dentro de los esquemas de futuro de las farmacéuticas (sólo hay que ver la prisa que se han dado para encontrar una solución a la epidemia de ébola una vez que ha llegado a occidente).

Mi entrada de hoy tiene que ver con la irritación, furia, impotencia, llámalo 'X'. Porque al público general nos engañan, y no parece que nos moleste. Porque los medios acusan a las farmacéuticas de ser una industria ambiciosa, mentirosa y cruel, cuando en realidad son ellos mismos los que están cometiendo el acto atroz de crear falsas esperanzas en las personas más desprotegidas, que son las que sufren una enfermedad. Ya no me cabrea el hecho de que los periodistas (o como quieran llamarse) estén tan desinformados como la población general, pues suele ser una norma constante; me enfurece que tengan los santos cojones de redactar estas basuras. Y la de mierda que yo me habré tragado en algún momento de mi vida.

Actimel incrementa tus defensas. Danacol reduce tu colesterol. Las bebidas light no engordan. La cura contra el SIDA, el cáncer, la fibrosis quística, la ELA, y más están escondidas en un sótano oscuro de Pfizer. Hay que ser crítico con lo que se lee, pero más importante aún es ser crítico y responsable con lo que se escribe.


viernes, 3 de octubre de 2014

¿Qué es cierto sobre la troncalidad del MIR?


NOVEDAD (Noviembre 2014): Suspensión cautelar del R.D. !!!!
8 de ENERO 2015: Se admiten a trámite los recursos presentados contra el R.D. de la troncalidad [link 1, link 2]
5 Mayo 2015: ¿¿¿Se cambia la troncalidad??? [link]
24 Septiembre 2015: EL PRIMER MIR TRONCAL SERÁ EN 2021 [link]
31 Marzo 2016: La troncalidad se retrasa hasta 2018 [link]

Hoy me atrevo a escribir sobre la troncalidad tan temida. Voy a explicar en qué consiste la troncalidad MIR. Soy estudiante de medicina y -por desgracia- delegada, así que tuve que asistir a un congreso para enterarme de qué iba realmente el tema de la troncalidad. Mi opinión tras escuchar a los ponentes de la mesa redonda: podría ser una buena forma de mejorar el sistema actual, pero aún le faltan muchos años para poder ser llevada a cabo correctamente y lo único a lo que nos vamos a enfrentar es a la incertidumbre.



Para el estudiante que aún no se haya enterado, el 'Tronco', como coloquialmente se conoce a este nuevo modelo, es un cambio propuesto por no sé qué idiota y aceptado por todos los partidos del Parlamento, que derrumbará por completo el sistema actual de formación de Residentes de Medicina (y enfermería, biología, etc.). Lejos de agradar a los estudiantes y algunos profesionales de la salud, ha conseguido perturbar la poca paz que hay en el sector sanitario, pues un cambio tan drástico debería haber madurado durante más tiempo. El resultado es un Real Decreto en el que muchos aspectos quedan en el aire y a 'posterior desarrollo' (o, lo que realmente significa en castellano, 'cuando llegue el muerto ya prepararemos el entierro, mientras tanto bebamos'). Es decir, han aprobado a toda prisa algo que nos repercute de gran manera sin haber rumiado lo suficiente sus ideas.

Hasta el momento, un estudiante de Medicina terminaba su carrera en España (6 años, 6 malditos años) y se preparaba el examen MIR o de Médico Interno Residente (1 año, 1 maldito año), que son las oposiciones de los médicos a nivel nacional. Se ordenaban las notas de modo decreciente y se iban eligiendo las plazas que había. El licenciado/graduado en Medicina, entonces, elegía la especialidad y el hospital, para comenzar sus prácticas de residente en esa especialidad (4 años mínimo, 4 malditos años o más).

Una vez finalizado, el residente pasaba a ser un médico de verdad. Con la troncalidad pretenden cambiar todo esto, obligando a todos a cursar 2 años comunes y una vez terminados esos dos años, ya poder elegir especialidad (lo cual alargaría el asunto tanto...). Es injusto, sobre todo cuando tú estás empezando tus prácticas de residencia y tus amigos hace tiempo que ya tienen hasta hijos. Es muy duro.

Sin más dilación, mi resumen sobre 'Troncalito'.



REAL DECRETO


La troncalidad está regida por el Real Decreto 639/2014 del 25 julio. Lo más importante de todo este asunto es comprender que el Real Decreto ya está aprobado e inevitablemente se va a implantar el modelo de troncalidad (los recursos legales para detener el proceso son muy limitados llegados a este punto). Este R.D. no sólo afecta a Medicina, sino a todas las profesiones de las ciencias de la salud, y no sólo trata sobre la troncalidad, sino de otros aspectos. Se da dos años al Ministerio y un año a las CC.AA. (tres en total, como mínimo, por lo que los de la generación del 92 nos libramos) para que preparen las estructuras necesarias para la implantación de este nuevo modelo.


Aquí están los puntos resumidos que afectan a Medicina, para el resto de carreras tendréis que leer el R.D.:


PRUEBAS DE SELECCIÓN

El examen objetivo y selectivo será como hasta ahora, es decir, un test cuyos resultados se ordenarán de modo decreciente y cuyo aprobado se decidirá mediante una media aritmética realizada con las 10 primeras mejores notas de la actual convocatoria. Hará media con los méritos profesionales o académicos (entiéndase, la nota de la carrera) de este modo:
  • El peso de la prueba de selección no podrá ser inferior al 90% .
  • El peso de los méritos académicos no podrá ser superior al 10%.


Esta prueba de selección tendrá carácter anual y su convocatoria será publicada en el B.O.E.
Entre las plazas ofertadas, las disponibles para extranjeros extracomunitarios no podrá superar el 10% en medicina , 5% en farmacia y 2% en enfermería (y deberán ser procedentes de países con un convenio de cooperación con España, con un título homologado y un C1 o C2 en lengua española).  Se entiende que los extranjeros también deben superar la prueba de selección.


TRONCALIDAD

Tras la prueba de selección (examen MIR, como todos lo conocemos), el proceso de formación de la especialidad se dividirá en dos periodos sucesivos y obligatorios:
  • Periodo troncal (no tendrá valor por sí mismo, es necesario cursar el periodo específico). En este periodo no hay rotaciones externas. El periodo troncal durará un mínimo de 2 años (aunque no se ha hablado de superar los 2 años y lo más probable es que se mantenga en esta cifra) y al finalizarlo se considerará al alumno apto o no apto (es decir, no habrá nota cuantitativa, su evaluación será cualitativa, lo cual evitaría que diferentes hospitales pudieran tener distintos criterios a la hora de evaluar).
  • Periodo específico. Sólo podrán cursarlo los que hayan tenido el periodo troncal APTO. Las rotaciones externas no podrán superar los 4 meses. Cada Comisión de cada especialidad será la que defina la duración de este periodo (en algunas especialidades se habla de 4 ó 5 años de periodo específico, aunque no está todavía muy claro. Pero todas las especialidades, como hasta ahora, cumplirán con el número de años mínimo exigido por la UE).


Ambos periodos se realizarán en Unidades Docentes (U.D.) acreditadas, cuyo personal, obviamente, también deberá ser acreditado para poder ejercer como docentes.
Estas U.D. no están aún definidas, pero según  uno de los ponentes, unificarán varios hospitales. Es decir, lo que entendemos por ‘hospital’ donde hacer la especialidad no equivale a ‘unidad docente’, ya que habrá comunidades en las que sólo haya una U.D. (por ejemplo, La Rioja, Navarra…) a la que estarán adscritos todos los hospitales.Si no recuerdo mal, serán las CC.AA. las encargadas de la organización de estas unidades. Como todavía no se han definido las U.D., esto es sólo una idea que todavía no se ha regulado legislativamente. Según el ponente, esto nos permitirá rotar por varios hospitales en lugar de estar sólo en uno.

Las plazas disponibles para cada troncalidad y especialidad serán publicadas sin opción a ser modificadas (aunque algún médico se vaya a jubilar o haya necesidad de mayor personal, si esa plaza queda vacante después de la convocatoria, no será incluida entre las opciones) conjuntamente para cada convocatoria. Es decir, cada promoción sabrá tras hacer su prueba de acceso cuántas plazas habrá en ese momento en las U.D. para troncalidad y cuántas tendrá disponible dentro de dos años cuando tenga que elegir U.D. para especialidad. Las plazas de troncalidad nunca deberán superar las de especialidad, por motivos obvios.

La nota del MIR servirá a cada promoción dos veces. La primera vez será para la elección de la U.D. donde realizará el periodo troncal. Terminados esos dos años, la misma nota le servirá para elegir la U.D. donde realizará el periodo específico, teniendo la opción de seguir en la misma U.D. que durante la troncalidad o cambiar a cualquier otra dentro de España (siempre y cuando le fuera ofertada en su convocatoria, dos años antes). Se entiende que la elección se realizará según el orden que se asigna (con las notas del MIR de forma decreciente, como se hace actualmente). Los que tengan la troncalidad no apta también deben elegir plaza de especialidad entre las ofertadas en su convocatoria (supongo que quedará reservada hasta que apruebe el tronco).


Las especialidades quedan divididas en estos troncos:
  1. Médico (TCM): 21 especialidades.
Alergología, Anestesiología y Reanimación, A.Digestivo, Cardiología, Endocrinología y Nutrición, Farmacología Clínica, Geriatría, Hematología y Hemoterapia, Medicina del Trabajo, Medicina Familiar y Comunitaria, Medicina Física y Rehabilitación, Medicina Intensiva, Medicina Interna, Medicina Preventiva y Salud Pública, Nefrología, Neumología, Neurofisiología Clínica, Neurología, Oncología Médica, Oncología Radioterápica, Reumatología.
  1. Quirúrgico (TCQ): 10 especialidades.
Angiología y C. Vascular, C. Cardiovascular, C. General y del A.Digestivo, C. Oral y Maxilofacial, C. Ortopédica y Traumatología, C. Pediátrica, C. Plástica, Estética y Reparadora, C. Torácica, Neurocirugía, Urología.
  1. Laboratorio y diagnóstico clínico (TCLDC): 4 especialidades.
Análisis Clínicos y Bioquímica Clínica, Genética Clínica, Inmunología, Microbiología y Parasitología.
  1. Imagen Clínica (TCIC): 2 especialidades.
Medicina Nuclear, Radiodiagnóstico.
  1. Psiquiatría (TP): 2 especialidades.
Psiquiatría, Psiquiatría del niño y del adolescente.
  1. No troncales: 8 especialidades.
Anatomía Patológica, Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología, Obstetricia y Ginecología, Oftalmología, Otorrinolaringología, Pediatría y sus áreas específicas, Radiofarmacia, Radiofísica Hospitalaria.


REESPECIALIZACIÓN

La troncalidad permitirá a los residentes cursar una nueva especialidad sin necesidad de cursar de nuevo el periodo de troncalidad. Las plazas destinadas a la reespecialización en España no podrán ser superiores al 2% del total ofertado (y no podrán ser superiores al 10% del total dentro de una Comunidad Autónoma).
Para ello, deberá realizar una prueba objetiva (únicamente de contenidos que versen sobre el tronco en cuestión) que hará media con los méritos académicos o profesionales. El peso de estos méritos debe estar entre el 50% y 60%. Esta prueba tendrá carácter nacional.


ÁREAS DE CAPACITACIÓN ESPECÍFICA

Las áreas de capacitación específica estarán disponibles para aquellos que hayan cursado el periodo de especialidad y hayan ejercido un mínimo de 2 años en una de las especialidades que tengan acceso a esa A.C.E. Para que se entienda, son superespecialidades.

Su docencia estará también en manos de las U.D. y tras finalizar el periodo de preparación, el profesional recibirá un diploma homologado y válido en toda la U.E., completamente distinguible de otros títulos universitarios o profesionales y únicamente otorgado a los que hayan conseguido esta A.C.E. Habrá un registro nacional para cada A.C.E.
Hasta ahora, las especializaciones dentro de cada especialidad, e.g. el servicio de arritmias en cardio, no estaban reconocidas oficialmente, los médicos tenían que hacer cursos y masters. Ahora tendrán un diploma, igual para todos los que realicen una misma A.C.E., y estarán regulados legistativamente.
Por lo visto, cuando se implante este nuevo modelo de troncalidad, a los médicos que estén ya ejerciendo y que puedan aportar un currículum que acredite que están formados en ese área especializada se les podrá otorgar un diploma de A.C.E. aunque no hayan pasado por el modelo de troncalidad.


Hay diversas instituciones capaces de solicitar la creación de una nueva A.C.E. (y progresivamente irán apareciendo más, éstas no son las únicas que habrá), pero hasta el momento las únicas aceptadas en este R.D. son:


  1. Enfermedades Infecciosas.
Se podrá acceder desde: M. Interna, Microbiología, Neumología y Pediatría.
  1. Hepatología avanzada.
Se podrá acceder desde: Digestivo y M. Interna.
  1. Neonatología.
Se podrá acceder desde: Pediatría.
  1. Urgencias y Emergencias.
Se podrá acceder desde: M. Interna, M. Intensiva, M. Familiar y comunitaria, Anestesiología y Reanimación.


ÁREAS DE ESPECIALIDADES


- Queda creada la especialidad de ‘Psiquiatría del niño y del adolescente’.
- Queda creada la especialidad multidisciplinar de ‘Análisis clínico y Bioquímica clínica’. A ella podrán acceder quienes tengan título de Medicina, Química, Farmacia o Biología.
- La especialidad ‘Farmacia hospitalaria’ pasará a llamarse ‘Farmacia hospitalaria y atención primaria’.
- Queda creada la especialidad de ‘Genética Clínica’. A ella podrán acceder quienes tengan título de Medicina, Química, Farmacia o Biología.
- A partir de la convocatoria 2015/16 no se ofertarán plazas en formación en régimen de alumnado de: Hidrología Médica, Medicina de la Educación Física y el Deporte, Medicina Legal y Forense y Farmacia Industrial y Galénica.